Raíces culturales auténticas
Cada técnica lleva el nombre de su comunidad de origen. Enseñamos con respeto y sin apropiación. El bordado mazateco, el rombo maya, el huipil chiapaneco — con su historia y su linaje.
Aprende bordado, costura y diseño textil con raíces culturales auténticas. Tres niveles pensados para niñas y jóvenes de 6 a 17 años. Donde las manos aprenden a recordar.
¿Por qué elegirnos?
Cada clase en Ámate conecta técnica, historia y comunidad. Enseñamos textiles como lo que son: un lenguaje vivo.
Cada técnica lleva el nombre de su comunidad de origen. Enseñamos con respeto y sin apropiación. El bordado mazateco, el rombo maya, el huipil chiapaneco — con su historia y su linaje.
Tres años de progresión pedagógica diseñada por especialistas. De la puntada básica al diseño de autor, con habilidades reales que las alumnas se llevan para siempre.
Máximo 20 alumnas por grupo. Atención personalizada con guías expertas que acompañan cada proceso creativo a su propio ritmo.
Upcycling desde el primer mes: reutilizamos ropa, telas y materiales de casa. Las alumnas aprenden que el diseño responsable también es creatividad.
Nuestros programas
Progresión diseñada para acompañar a cada alumna desde el primer pespunte hasta crear su propia línea de autor.
Nivel 1 · Año 1
6 a 10 años
El punto de partida. Las alumnas descubren el hilo, la aguja y la tela como herramientas de expresión propia. Bases técnicas sólidas, juego y mucha creatividad.
Nivel 2 · Año 2
10 a 14 años
Las alumnas profundizan en técnicas tradicionales de México, aprenden la historia cultural detrás de cada puntada y desarrollan su lenguaje textil propio.
Nivel 3 · Año 3
14 a 17 años
Máquinas de coser, patronaje, upcycling y diseño de autor. Las alumnas crean su primera línea de ropa intervenida y la presentan en el desfile final del año.
Lo que dicen las familias
"Mi hija llegó a casa el primer día mostrándome la puntada que aprendió. Ahora espera toda la semana para volver a clases. No solo aprendió a bordar — aprendió a tener paciencia y orgullo por su trabajo."
"Lo que me sorprendió fue que no solo enseñan a coser — enseñan de dónde viene cada técnica, a qué pueblo pertenece. Mi hija habla con respeto de las artesanas de la región."
"Al final del año mi hija presentó su propia pieza en la exposición. Ver eso fue uno de los momentos más emocionantes. El trabajo de todo el año materializado en algo bello y propio."